El Editorial
En medio de un clima de mala información y de noticias falsas, cómo contamos la historia se ha hecho mucho más difícil. La teoría decolonial ha jugado su papel, ayudándonos a descubrir el aparato epistemológico colonial diseñado para representar mal el pasado, junto con la desfiguración de las tradiciones, culturas, y conocimientos de las comunidades Indígenas alrededor del mundo. En la religión, las tradiciones también están siendo polarizadas por diferentes lealtades a la nación, a ideologías, o a diversos compromisos sociales. Para aquellos que se dicen ser cristianos, este es un clima que requiere mucho discernimiento y determinación profética para no ser contaminado por odio, discriminación, y un deseo de venganza. También se nos requiere, nuevamente, repensar nuestro papel como estudiosos de la religión y teología.
La teología de la liberación nos ha enseñado que las voces en las bases son el sitio y el contenido del conocimiento teológico. Estas también expusieron el andamiaje económico, social, y de género que contribuye a la opresión de las masas empobrecidas y marginadas. Las teologías latinas también nos ayudan a reconocer el rol crítico que juegan nuestras tradiciones culturales en el proceso de articular la experiencia de fe de los pueblos. Estas teologías levantaron el velo de la pretensión de tradiciones y formulaciones teológicas sin cultura. Ellas también insistieron en el carácter contextual de la tarea teológica. Estas escuelas, junto con el pensamiento decolonial nos invitan a ir atrás y retrasar los hilos de la colonización en las mismas estructuras de conocimiento y teología que hemos heredado. Estas nos desafían a que nos pongamos afuera de los límites de los métodos y acercamientos teológicos heredados, para poder explorar la posibilidad de interpretar de manera diferente nuestras historias y tradiciones. Como resultado de estas tres escuelas de pensamiento, la misma construcción de nuestra identidad, nuestro entendimiento de nuestra historia, y nuestra interpretación de nuestras fuentes de conocimiento están siendo profundamente reconsideradas.
Este tomo de Perspectivas ejemplifica un repensar de nuestra celebrada Sor Juana Inés de la Cruz. Los/as autores/as en este volumen ofrecen nuevas preguntas, desafían lo que ha sido dado por sentado, e introducen otros lentes y entendimiento de su legado y su papel dentro de la iglesia católica de su tiempo. Como ellos/as muestran, el apreciar su legado es mucho más complicado y requiere tomar consideración de material que ha sido descubierto recientemente. Los artículos en esta colección hoy nos urgen a reconsiderar la vida, los compromisos de fe, y las escrituras de Sor Juana desde la perspectiva de ser ella una maestra de la iglesia. En consistencia con las vidas de San Martín de Porres y de Óscar Romero, el editor y la editora invitada en este volumen plantean el caso para que Sor Juana sea oficialmente reconocida como una santa de la iglesia.
Es con placer y sencillez que ofrecemos este volumen 2026 de Perspectivas a la comunidad mayor de religión y teología.
El equipo editorial.
